martes, 21 de enero de 2020

El mensaje que del otro lado no interesa.

Te quiero decir muchas cosas, pero todas suenan parecido. Todas suenan a destiempo. O a innecesariedad.

El mensaje que del otro lado no interesa muere sin ser recibido. Entonces no digo nada. Y callo. Porque todo sonaría parecido. Todo lo que yo puedo confesarte te daría lástima.

Y yo no quiero darte lástima.

La mayoría de las cosas ya las sabés. Siempre fuiste muy inteligente. Siempre me conociste bien.

Pero no quiero decir nada, y si lo dije, fue sin querer. Porque no quiero dar lástima. Ni quiero que me digas que no.

Si ya sé que no. De qué me serviría escucharlo de tus labios.

Entonces no me respondas. Porque si yo escuchara que no de tus labios, me miraría al espejo, y sentiría la misma lástima que sé que te da saber que -todavía- te sigo queriendo.

Y yo no me quiero dar lástima. Porque todavía, un poco, me sigo queriendo.

Sol Iannaci.