miércoles, 4 de abril de 2018

Siento una revolución en el pecho, el pulso se acelera, el alma quiere salir del cuerpo.
Tu amor me da descargas. En tus ojos veo magia. La profundidad de tus pupilas hace que no pueda dejar de mirarte.
Cada día que despierto viendo tu sonrisa, tus ojos cansados, y siento tu cuerpo al lado mío, abrazado a mi cintura, en lo único que puedo pensar es en el tiempo que tardé en darme cuenta que eras vos, que sos vos. Que es tú sonrisa la que me completa. Que son tus ojos los que me despiertan. Que es tú voz la que me da calma.
Tu cuerpo junto al mío, el calor de tu piel. La comodidad de tu ser.
Despertar al lado tuyo se siente tan bien. Me siento acompañada.
Tu sonrisa en la mañana, empiezo los días en calma.
Tu sonrisa por la tarde, brilla el cielo nublado, brillas más que el Sol.
Tu sonrisa por la noche, contamos las estrellas, brillas más que la Luna.
Tus lunares. Recorro cada uno de ellos, siento el latido de tu corazón.
Vuelo, viajo a través del tiempo, nos veo hace meses y nos veo hoy. Nos veo jugando, nos veo lejos, te veo desde lejos, y te veo conmigo hoy. Pasamos por mucho en poco tiempo. Pero, ¿Qué es el tiempo? Las descargas de emociones, la adrenalina, el deseo. La impotencia, el enojo. Los besos, el calor, las miradas intensas, el deseo otra vez. El amor, la compañía, la tranquilidad, el cariño, las risas.
Reír, verte reír. Hacernos reír. Reírnos juntas. Ya había olvidado qué se sentía reír hasta el cansancio, hasta no dar más. Pero a tu lado es todo tan nuevo, tan extraordinario, tan hermoso.
Tengo miedo, siento pánico de perderte. De que vuelvas a estar lejos. Ya no podría soportar que me falten tus ojos, tu sonrisa, tu compañía. Ya sé lo que se siente, sé lo que es verte en brazos que no sean los míos. Sé qué es extrañarte. Pero ahora que sé lo que es tu amor, tus caricias, tus besos sinceros. Encuentro en tus brazos mi lugar. Encuentro en vos aquello que llena el vacío, lo que me vuelve a completar.
Juntaste todas esas piezas que la vida se encargó de desparramar, y estás tratando de juntarlas. Me ayudas a volver a armarme con cada palabra y con cada gesto.
No podría alejarme de vos una vez más, tu ser me salva, me hace sentir viva. Me devuelve la calma, y también me vuelve loca.