Expresaba todos mis deseos de morir hasta
que te conocí. – Sonrió de oreja a oreja. –Mi
punto de vista cambio gracias a vos.
“¿Una tragedia, puede convertirse en
comedia? ¿El destino de una tragedia, puede cambiarse? ¿Se puede reescribir?
¿El destino es cada día? ¿Está bien intervenir en el destino? Antes de tiempo,
o después de tiempo. Algunas veces dejamos pasar "ese momento", ese
instante justo, ideal. Y a veces las cosas nos llegan cuando ya no las
necesitamos. A diario y sin darnos cuenta, construimos nuestro futuro. Muchas
cosas que hacemos "hoy" van a afectar de una manera u otra nuestro
futuro. El futuro nos hace tomar decisiones hoy. No nos deja esperar. El futuro
para muchos de nosotros no es incierto, y para poder cambiarlo, tenés
que actuar hoy.”
¿Qué está pasando? – Expresó con dificultad.
¿Alguna vez te preguntaste cuantas veces
las cosas pasan de nuevo? – Comenzó a hablar
ignorando lo dicho. -¿Alguna vez te preguntaste cuantas veces la vida vuelve a
empezar? – Dio unos cuantos pasos hacia atrás. – Siempre te
voy a amar… - Una nueva sonrisa se hizo presente. - El truco
es seguir respirando.
"Otra vez voy a mi habitación. Me
siento en la cama y me dejo caer hacia atrás.
Miro el techo y otra vez más pienso en
vos. Cierro los ojos y repaso la rutina de hoy.
Una rutina que me lastima si no
estás... El truco es seguir respirando."
No es una simple frase… - Contuvo el aliento. - Es la frase más importante de toda mi
vida.
Un tímido y leve viento se coló por la
rendija de la ventana y las hojas comenzaron a moverse lentamente. Varias en
blanco comenzaron a danzar entre la brisa hasta llegar a un punto definitivo.
Ese sin retorno, ese tan sombrío como claro. Al punto donde muchas veces recurrió para sentirse viva.
El destino
una vez más barajaba sus cartas haciendo hincapié en esas letras que asomaban e
indicaba que siempre:
"El truco es seguir respirando".