miércoles, 17 de abril de 2013

Verde Limón

Describo mi vida como una sensación de intolerancia,
paso los días sin darle a las cosas su debida importancia
con el tiempo aprendí a ser bastante prepotente,
empece a ver todo desde un punto bastante incoherente.


Aprendí que el dolor es para mi, que es el amor una cagada,
que todo es poco y que nada surge de la nada.
Hoy soy un verde limón que espera madurar,
que busca, busca y no tiene qué encontrar,
una especie de planta rara, una fruta o vegetal,
un espejo que se rompe cual cristal.


Soy la lluvia en primavera, soy el veranito de San Juan,
soy todos los recuerdos que al final siempre se van,
la típica persona que ya no reconoce su reflejo,
esa a la que le da miedo lo que puede ver en el espejo.


Una dolida y angustiada princesa,
que muere de miedo a ver lo que pasa en su cabeza,
que ya no ve más allá del muro
que pinta sus días de los colores mas oscuros.


Una flor marchita, un caso perdido,
soy un recuerdo que es mejor dejarlo en el olvido.
Un momento que da tristeza
una falla que recorre todo el día mi cabeza.


Vivo siempre con la idea de desaparecer,
supongo que se lo debo al miedo que me da crecer,
le tengo terror a los cambios, terror al olvido
le tengo miedo a volver a pasar por lo vivido.
Suelo luchar mucho por cambiar mi personalidad,
hasta que me aburro y simplemente dejo de intentar.


Puedo ser fría cuando lo deseo,
puedo ser un sol si eso es lo que quiero,
puedo ver en mi una persona autodestructiva,
como puedo verme como alguien que es inofensiva.


El mundo gira, la gente cambia,
el dolor vuelve a dar presente, el tiempo es el que avanza,
mi cabeza estalla, mi corazón se acelera,
no puedo volver a pensar en todo lo que era.
El mar rompe, el cielo no se aclara,
el color se pierde, la espuma ya no para.


RAL