jueves, 28 de febrero de 2013


Hoy, en una mañana donde el frío reina y la lluvia se hace lugar por un nublado cielo gris, tome la decisión.
Encontré el valor necesario para salir de este encierro en el que me encuentro, de este lugar oscuro, lleno de sombras y fantasmas que me persiguen sin cansancio.

lunes, 25 de febrero de 2013

El viento lleva, y a la vez trae. El viento nos puede trasladar a lugares insospechados. Flotando en el aire, están todas las preguntas y todas las respuestas. Y flotando en el viento, iremos a donde debamos ir. Solo hay que dejarse llevar.

miércoles, 20 de febrero de 2013

"No saber dónde ir te lleva a tomar decisiones equivocadas, a creer que cualquier dirección puede servir. Da miedo partir, al igual que da miedo volver. Los interrogantes, las respuestas, las encrucijadas, todo te genera ese nudo en el pecho que no logras digerir.
No tener rumbo te lleva a creer que lo mejor es cerrar los ojos y sentir. Saberse igual que un pájaro a la deriva, flotando en el aire.
En ocasiones es recomendable desprenderse de aquellos fantasmas que al igual que equipajes excedidos de peso se adosan a nuestro vuelo. Sentirse como una pluma y dejarse llevar. Así poder permitirnos recordar cada anécdota de vida, no temerle a partir, ni a volver.
La vida es una autopista de rutas sin rumbo que se cruzan, que parten, que vuelven y si no se sabe hacia dónde hay que ir, es mejor dejarse llevar y vivir el hoy."

lunes, 18 de febrero de 2013


"A veces da miedo abrir los ojos, porque por ahí los abrís y ves todo dado vuelta. Y eso es lo que en verdad da miedo, los cambios. Uno detesta y ama a esa persona o a ese espejo que te dice la realidad. Uno detesta y ama a quien abre tus ojos.
Abrir los ojos tiene gusto agridulce. Por un lado, como que se pierde la magia, pero por el otro, se sale del engaño. A veces lo que tenemos que ver es tan horrible, que preferimos ensanchar la vista y cerrar la puerta, y vivir en una caja de cristal. Y otras veces la burbuja se pincha, y no queda otra que abrir los ojos y mirar lo que no queremos ver. El corazón se nos estruja y nos quedamos sin aire, ahogados.
Duele abrir los ojos. Es como salir de la oscuridad, que la luz te enceguece. Ojos que no ven, corazón que no siente. Mejor mirar para otro lado, dicen. Meter la cabeza en la tierra como hace el avestruz. Pero para que algo cambie hay que romper la burbuja, hay que salir de la caja de cristal. Abrir los ojos y animarse a ver, aunque lo que haya para ver nos estruje el corazón
Desde que nacemos aprendemos a ver y entender las cosas de una sola manera. Pero cuando nos animamos a pensar diferente, aparecen soluciones variadas. A veces para llegar a un lugar hay que dar rodeos, ir y venir. En general, sólo confiamos en nuestros ojos, cuando en realidad tenemos más sentidos. A veces no es viendo, sino tocando, oliendo, escuchando o degustando que se resuelve algo. Entendemos las palabras de una sola manera. Una "eminencia" es un hombre, para todos. ¿Por qué una eminencia no puede ser una mujer? Dejar de lado la única manera que tenemos de ver el mundo, de eso se trata el pensamiento lateral. Nada tiene una única solución. No todo es lo que vemos por los ojos, por algo tenemos otros cuatro sentidos más. Simplemente tenemos que animarnos a usarlos y aprender a ver, a ver con los otros sentidos. No todo es lo que vemos con los ojos. Siempre hay más, mucho más. Simplemente hay que aprender a ver.
Todo el tiempo estamos entre el sí y el no. Elegir entre sí y no tal vez sea la decisión más difícil de tomar. Hay veces en que la diferencia entre decir sí o decir no puede ser determinante, puede cambiar tu vida para siempre.
El no ya lo tengo, dice alguien para darse coraje, porque el no es lo que nos rige. Decimos que no a todo, todo el tiempo. Pero a veces, decimos algunos sí. A veces decimos sí sin medir las consecuencias, y ese sí cambia todo. ¿Pero no se trata de eso la vida? ¿De decir sí, de avanzar, de vivir?
El sí nos compromete, y nos desnuda. El sí expone nuestros deseos. El sí señala que algo nos falta.
Una vez más estamos ante esa decisión. Que todo siga siendo no, o animarse al sí y zambullirnos en la vida. Esa vida que vivimos deteniendo todo el tiempo con el no."
"Hay elecciones, hay caminos, hay instintos. Podes seguirlos o podes cambiarlos. Así es el destino, nos deja hacer sin preocuparse por lo que hacemos, por lo que sabemos, pero lo sabes, él lo sabe. Creemos que elegimos todo el tiempo. Nos enojamos con el destino, lo maldecimos, lo culpamos por nuestros errores. Estamos en un camino lleno de piedras, estamos para fallar, para equivocarnos, pero al final, tendremos que comprender.
A veces, huyendo del destino, vamos hacia el ¿Qué es el destino? ¿Hay que aceptarlo? ¿Estamos destinados? o ¿Es la consecuencia de nuestras decisiones y errores? ¿Si avanzamos o retrocedemos? ¿Si amamos u odiamos? ¿Si nos hundimos en la guerra o nos salvamos en la paz? Creo que así se va haciendo eso que nos gusta llamar: Destino.
Cuando escribís en una computadora y te equivocas es fácil, haces clic en "deshacer", corregís y seguís, pero en la vida es un poco más complicado. Nos encantaría que existiera un botón para deshacer nuestros errores, sería más fácil.
Un descuido, un error, un desliz y todo cambia, ya no podes hacer borrón y cuenta nueva. Pero si existiera una forma de volver atrás y corregir lo que hicimos mal ¿no lo harías? Vivimos acelerados y no le damos importancia a los detalles, a los cambios sutiles, cotidianos, y ese detalle mínimo nos puede cambiar la vida. Una palabra no dicha a tiempo, un gesto a destiempo y lo que era la solución a nuestros problemas, pasa a ser un problema.
Creemos que las grandes tragedias son las causadas por grandes errores, pero a veces un detalle, algo que no debería ser dicho, es el aleteo de la mariposa que desata la tormenta, y una vez desatada la tormenta uno quisiera volver el tiempo atrás, a esa palabra no dicha, a ese gesto que no se hizo. A veces, por más que uno sepa que fue lo que desato la tormenta y sepa como rebobinar la película, no puede volver atrás, no puede volver a frenar el efecto mariposa.
En cualquier sistema, por definición, siempre se comete un error, pequeño, insignificante, pero siempre hay una falla.
Causa y efecto. Un pequeño error que produce grandes cambios, una mariposa que produce un huracán. Detalles, pequeñas fallas, descuidos que escapan de nuestro control. Eso nos dice el efecto mariposa, no podemos controlar todo..."

Esas horas en las cuales nadie me molesta, me llevan a replantearme muchas cosas y escribir. Recorro cada rincón dentro de mí, deambulo por esas aguas turbias donde nada la memoria, que recalcula, vuelve a medir, ve con otros ojos las experiencias ya vividas.
Ahí mismo, donde una adolescente desesperada intentaba determinar qué era real, hoy se puede apreciar a una mujer que sin apuro va quitando las malezas, limpiando lo que quedó en el camino.
Cada detalle reescrito.
Cada sensación revivida.
A veces es la historia misma la que te lleva a tener veinte minutos para poder escribir, pensar y volver a sentarte en aquel mismo lugar para poder sufrir. Desde lejos esta vez, las mismas penas, los mismos olvidos, las mismas angustias. Se puede contar lo mismo sin que suene igual, hay varias versiones de cada hora, de cada anécdota, de cada persona.
Uno puede aparentar ser una persona madura que creció a causa de las piedras que le colocó la vida. O puede ser, todavía, esa adolescente encaprichada, marcada por el destino, con un dolor submarino nadando en la oscuridad del olvido de algo que todavía no logró traer a la realidad.
Quizás esto no es más que una simple señal de que debo sentarme y replantearme todo lo que nos tocó vivir.
Tal vez ahora si tenga una explicación.
No ignoró que vaya a doler, pero cuando ese dolor se extinga, entre las cenizas solo quedara libertad.

RAL

Resisto.
Mi cuerpo se entrega y mi ser se resiste.
Tantas veces me cuestiono el porqué de resistir. Resistir para encontrarse con uno mismo o simplemente para sobrevivir.
¿Por qué resisto
Resistir es lo único que me queda cuando ya no tengo nada.

sábado, 16 de febrero de 2013


"Ella es así: Simple, dulce, y por sobre todo desinteresada. Está dispuesta a brindar siempre ayuda, a soportar (véase como soportarme), a conversar, a entender o simplemente a escuchar. Esa es mi hermana, la mejor que tengo. Tan distintas y, sin embargo, nos entendemos y amamos. No pude ayudarla mucho, apenas logré escucharla y acompañarla en pocos momentos. Nunca me voy a perdonar eso.
La amo demasiado como para imaginar una vida sin ella."
Alza tu voz - FanFic.

domingo, 3 de febrero de 2013

Hay placeres en la vida que uno no puede disfrutar, pero no hay absolutamente nada que se compare a esto. 
Estar en la playa, sola, completamente sola, de noche, con nada más que el ruido de las olas es increíble, hace que mi corazón sienta calma, paz.
Sentarme en la arena y respirar profundo, sentir como el aire abandona mi cuerpo.
Dudo que exista una forma de sentirme mejor. Ver a lo lejos las luces de los autos que no dejan de transitar su camino sin final. 
Y volver otra vez a mirar el mar. Su oscuro color negro y su dulce sonido que vuelve a abundar en mis oídos.
Evito ver a la gente que pasa, que me mira con indiferencia, ellos no saben lo que se pierden, hablando mal de la gente que vive su vida de manera diferente.
Ya perdí el frío, el hambre, perdí la necesidad de estar acompañada.
Solo somos un par de hojas, una lapicera, el sonido del silencio y yo. 
¿Quién necesita más compañía que esa? Yo no.
Miro al cielo... y está esa luna que me mira, llamándome, como si de algo bueno se tratara. Iría tras ella si tuviese solo un poco más de valentía, o solo menos cobardía, ya no pido ser valiente.
Buscaría unirme a ella en el infinito cielo, solo si no me alentara un poco más la idea de vivir, de atravesar esa aventura, por ahora, sin final.
Veo hacia atrás y vuelvo sobre mis pasos. Reconocería esas huellas, cargadas de errores que intento dejar atrás... las reconocería donde fuera. 
Ahí están, frías, desapareciendo de a poco, viéndose envueltas por el agua del mar que se las lleva sin compasión... ¿Y yo? y yo sonrío, como si de alguna locura se tratara, sonrío para mi misma y niego, niego con la cabeza, ya sintiéndome más liberada. 

RAL