Si, en realidad nunca te vi venir, solo apareciste así, como si nada en mi vida.
Después de tantas miles de conversaciones sobre esto, como testaruda que soy, seguí buscándote, continúe con la esperanza de que algún día fuera a encontrarte.
Creo que el peor error que cometí fue, algún día ya pasado, hacerme a la idea de tenerte a mi lado.
Tu amor fue, ES, mi meta inalcanzable, mi sueño incumplido.
Levanto la cabeza, miro hacia adelante. Sigo esperando que, de alguna manera, aparezcas frente a mí. Debo estar metida en un error constante.
Pero la parte masoquista de mí, me pide casi de rodillas que no te deje ir, que no me dé por vencida. Descargué en otra persona todas las caricias, los sentimientos, que tenía guardados para vos. Solo para ver si era posible que alguien como yo recibiera amor.
Recibí el amor más lindo de mi vida, pero también me equivoqué. Lastime a una persona, solo para sentirme bien conmigo misma.
Pero… ¿A quién quiero engañar? Sé que hace mucho tiempo ya debería haber dejado de esperar, de esperarte. Pero sigo acá como una idiota enamorada, esperándote.