Estamos en mundos y rutinas separadas, volviendo a vernos a la cara.
Brindo con vos.
Brindo por vos y los mates tibios.
Brindo por el frío y la sonrisa lejana de haberte soltado.
Haberte soltado.
Brindo porque ya no doles tanto.
Ya no doles.
Estoy bien.
Festejo mirar tu sonrisa y no sentir mis muros caer.
Festejo no desarmarme.
Festejo hablarte, entenderme y notar la conexión.
Festejo una conexión distinta.
Una conexión de mí con lo que fue, que ya no quema.
No arde.
Festejo tu libertad y festejo la mía. Y que estemos volando.
Más o menos alto. A destiempo.
Un vuelo desencontrado, distante, pero tranquilo y en paz.
Comprendo.
Se transformó. Se está renovando.
A paso firme, pero despacio.
Transmutación segura de la magia que envolvió nuestros abrazos, nuestras caricias.
Y los besos en la frente.
Se transforma el brillo de la luna en tu mirar y sé que todo va a sanar.
Por eso hoy, brindo, festejo y me transformo.
Y te deseo el brillo del universo y de tu tan anhelada aurora boreal, siempre. A vos.
Mi eterno gran amor.
I want you to come back and carry me home, away from this long lonely nights. I'm reaching for you, are you feeling it too? Does the feeling seem so right? and what would you say if i called on you now? And said that "i can't hold on there's no easy way, it gets harder each day please love me or i'll be gone".
sábado, 1 de febrero de 2020
Vos estabas educandote para dejar de sentir.
Practicando no quererme.
Y yo escribía poesías en un cuaderno.
Bordeaba tu nombre con los dedos.
Buscaba tu letra en las chapitas de las birras.
Me sostenía las manos para no escribirte.
El desencuentro está clarísimo.
La incógnita es quién lo va a lograr primero.
Maru Leone.
Practicando no quererme.
Y yo escribía poesías en un cuaderno.
Bordeaba tu nombre con los dedos.
Buscaba tu letra en las chapitas de las birras.
Me sostenía las manos para no escribirte.
El desencuentro está clarísimo.
La incógnita es quién lo va a lograr primero.
Maru Leone.
jueves, 23 de enero de 2020
Callar.
Escribo y borro, y vuelvo a la rutina. Busco la manera de no mostrarme vulnerable. De mostrarte que estoy haciendo lo único que me pediste: soltarte y tratar de ser feliz.
Pero llegan momentos en el día en que mi corazón se frena de golpe, da un salto, piensa en vos y vuelve a latir con fuerza. Se agita. Me ruega por buscarte, como si intentara decirme algo. Pero ¿qué caso tiene?
Y después está la expresión de tristeza que ví en tus ojos desde lejos. Y me lleva a pensar en esos cuentos de hadas y peliculas estadounidenses cuando uno siente el dolor del otro como propio, y tanto él, como el amor, dan descargas.
Tal vez el pinchazo de dolor pase con el tiempo, y tal vez deje de ver pesar en tu mirada y tanta carga emocional en tus hombros, para volverte a ver brillar. Desde aca. Desde allá o desde cualquier lugar. Y tal vez, solo tal vez, ese sea el momento en que adentro mio dejes de doler.
Pero llegan momentos en el día en que mi corazón se frena de golpe, da un salto, piensa en vos y vuelve a latir con fuerza. Se agita. Me ruega por buscarte, como si intentara decirme algo. Pero ¿qué caso tiene?
Y después está la expresión de tristeza que ví en tus ojos desde lejos. Y me lleva a pensar en esos cuentos de hadas y peliculas estadounidenses cuando uno siente el dolor del otro como propio, y tanto él, como el amor, dan descargas.
Tal vez el pinchazo de dolor pase con el tiempo, y tal vez deje de ver pesar en tu mirada y tanta carga emocional en tus hombros, para volverte a ver brillar. Desde aca. Desde allá o desde cualquier lugar. Y tal vez, solo tal vez, ese sea el momento en que adentro mio dejes de doler.
martes, 21 de enero de 2020
El mensaje que del otro lado no interesa.
Te quiero decir muchas cosas, pero todas suenan parecido. Todas suenan a destiempo. O a innecesariedad.
El mensaje que del otro lado no interesa muere sin ser recibido. Entonces no digo nada. Y callo. Porque todo sonaría parecido. Todo lo que yo puedo confesarte te daría lástima.
Y yo no quiero darte lástima.
La mayoría de las cosas ya las sabés. Siempre fuiste muy inteligente. Siempre me conociste bien.
Pero no quiero decir nada, y si lo dije, fue sin querer. Porque no quiero dar lástima. Ni quiero que me digas que no.
Si ya sé que no. De qué me serviría escucharlo de tus labios.
Entonces no me respondas. Porque si yo escuchara que no de tus labios, me miraría al espejo, y sentiría la misma lástima que sé que te da saber que -todavía- te sigo queriendo.
Y yo no me quiero dar lástima. Porque todavía, un poco, me sigo queriendo.
Sol Iannaci.
El mensaje que del otro lado no interesa muere sin ser recibido. Entonces no digo nada. Y callo. Porque todo sonaría parecido. Todo lo que yo puedo confesarte te daría lástima.
Y yo no quiero darte lástima.
La mayoría de las cosas ya las sabés. Siempre fuiste muy inteligente. Siempre me conociste bien.
Pero no quiero decir nada, y si lo dije, fue sin querer. Porque no quiero dar lástima. Ni quiero que me digas que no.
Si ya sé que no. De qué me serviría escucharlo de tus labios.
Entonces no me respondas. Porque si yo escuchara que no de tus labios, me miraría al espejo, y sentiría la misma lástima que sé que te da saber que -todavía- te sigo queriendo.
Y yo no me quiero dar lástima. Porque todavía, un poco, me sigo queriendo.
Sol Iannaci.
lunes, 13 de enero de 2020
Intento hacer volar el famoso globo violeta con el dolor que me provoca tu partida. Pero cada vez que me acerco a la orilla del mar para lanzarlo lejos, y que se pierda en el horizonte, vuelve a mi antes de darme la posibilidad de hacerlo explotar.
Es increible cómo incluso las técnicas más sencillas de meditación dejan de funcionar con el agudo ardor que dejaste en mi pecho cuando decidiste soltar mi mano y dejarme ir.
Es increible cómo incluso las técnicas más sencillas de meditación dejan de funcionar con el agudo ardor que dejaste en mi pecho cuando decidiste soltar mi mano y dejarme ir.
domingo, 12 de enero de 2020
Contame que hiciste cuando sentiste por primera vez que nuestro mundo empezaba a perder luz.
Contame si a vos tambien te resultó amargo el beso después de entender que el único camino para cuidarnos era desconectarnos.
Contame si te dormiste triste esa noche cuando aprendiste que el amor es el cable principal de un quilombo infinito de cortocircuitos y que cuidar la conexión depende de nosotros pero el voltaje se diagrama en universos que no podemos tocar.
Guido Messina.
Contame si a vos tambien te resultó amargo el beso después de entender que el único camino para cuidarnos era desconectarnos.
Contame si te dormiste triste esa noche cuando aprendiste que el amor es el cable principal de un quilombo infinito de cortocircuitos y que cuidar la conexión depende de nosotros pero el voltaje se diagrama en universos que no podemos tocar.
Guido Messina.
viernes, 3 de enero de 2020
Estoy complicando todo.
No estoy segura de qué me pasa hace semanas. De a ratos se lo que quiero y de a ratos me olvido.
Tomo decisiones impulsivas (aries) y me enojo conmigo misma porque sé que están mal (escorpio).
Creo que lo mejor para nosotras es mantenernos lejos, al menos un tiempo. Hasta que pueda tolerar tenerte cerca y no mirarte, y no pensarte, y no querer besarte.
Y a la vez soy tan débil (o fuerte) que me cuesta horrores alejar a una persona que me hace tanto bien y que me da tanta paz.
No quiero que nos lastimemos más de lo que ya lo hicimos. No quiero herirte, no quiero presionarte, quiero que seas libre y siento profundamente que estando cerca arruino todo.
Tampoco quiero convertirme en esa persona que va y viene y que hace que te comas la cabeza y que te acerques y te alejes y te sientas manipulada. No quiero ser él. No quiero ni acercarme a que lo que es conmigo sea lo que fue con él. Y me siento cada vez más cerca y me lleno de temores.
Lo unico que tiene claridad en mi cabeza es que no quiero perderte. Eso y lo que siento cuando estas cerca.
El resto es aire. Aire que da paz, que asfixia, sofoca y tranquiliza al mismo tiempo. El resto es agua, que limpia, que sana, pero también ahoga en profundidades. El resto es tierra, que nutre, alimenta, enfoca pero entierra.
Y el resto es fuego, que me quema por dentro. Bien y mal. Fuego libre y desatado. Fuego ardiente y fuego lento y controlado.
Y vos sos arte. Y es inútil preguntar por qué me generas tanto. Si sos magia. Sos infinitos y galaxias tan cercanas, tan lejanas y tan poderosas. Y yo sigo por ahí flotando en ese enorme espacio, en tu universo de estrellas tan brillantes. Y de repente vos sos la Luna. Y yo estoy colgando y a punto de caer pero no de vos la Luna, sino de incontables estrellas hacia la derecha, o la izquierda. Pero ahí, acá.
Colgando a la deriva y caminando sobre una cuerda floja sin saber qué pasa en el centro de la Luna, detrás de su coraza llena de cicatrices y de palabras calladas. Y mienteas tanto intento. Intento no pensar que mi unica respuesta es dejarme caer, soltarte y olvidar.
Tomo decisiones impulsivas (aries) y me enojo conmigo misma porque sé que están mal (escorpio).
Creo que lo mejor para nosotras es mantenernos lejos, al menos un tiempo. Hasta que pueda tolerar tenerte cerca y no mirarte, y no pensarte, y no querer besarte.
Y a la vez soy tan débil (o fuerte) que me cuesta horrores alejar a una persona que me hace tanto bien y que me da tanta paz.
No quiero que nos lastimemos más de lo que ya lo hicimos. No quiero herirte, no quiero presionarte, quiero que seas libre y siento profundamente que estando cerca arruino todo.
Tampoco quiero convertirme en esa persona que va y viene y que hace que te comas la cabeza y que te acerques y te alejes y te sientas manipulada. No quiero ser él. No quiero ni acercarme a que lo que es conmigo sea lo que fue con él. Y me siento cada vez más cerca y me lleno de temores.
Lo unico que tiene claridad en mi cabeza es que no quiero perderte. Eso y lo que siento cuando estas cerca.
El resto es aire. Aire que da paz, que asfixia, sofoca y tranquiliza al mismo tiempo. El resto es agua, que limpia, que sana, pero también ahoga en profundidades. El resto es tierra, que nutre, alimenta, enfoca pero entierra.
Y el resto es fuego, que me quema por dentro. Bien y mal. Fuego libre y desatado. Fuego ardiente y fuego lento y controlado.
Y vos sos arte. Y es inútil preguntar por qué me generas tanto. Si sos magia. Sos infinitos y galaxias tan cercanas, tan lejanas y tan poderosas. Y yo sigo por ahí flotando en ese enorme espacio, en tu universo de estrellas tan brillantes. Y de repente vos sos la Luna. Y yo estoy colgando y a punto de caer pero no de vos la Luna, sino de incontables estrellas hacia la derecha, o la izquierda. Pero ahí, acá.
Colgando a la deriva y caminando sobre una cuerda floja sin saber qué pasa en el centro de la Luna, detrás de su coraza llena de cicatrices y de palabras calladas. Y mienteas tanto intento. Intento no pensar que mi unica respuesta es dejarme caer, soltarte y olvidar.
martes, 5 de junio de 2018
Cambiaste mi vida entera con tu sonrisa.
Cambiaste todo en mi.
Cambias mi energía.
Cambias mis ganas de vivir la vida.
Cambiaste la forma en que me veo a mi misma.
Cambiaste mi falta de creencia en el amor.
Cambias todo lo que creo que está mal.
Cambias lo que está mal para verme feliz.
Cambiaste el color del día más oscuro,
y cambiaste el color de todos los demás.
Cambias el brillo de la Luna,
lo cambias porque no hay nada que brille más...
...que brille más que vos.
Yo cambié mi corazón por tu sonrisa
y se que lo dejo en buenas manos...
...si estas manos son las tuyas.
Hoy se que sos vos.
Cambiaste eso también,
porque ya no puedo pensar en un mañana
en el que no estés.
miércoles, 4 de abril de 2018
Siento una revolución en el pecho, el pulso se acelera, el alma quiere salir del cuerpo.
Tu amor me da descargas. En tus ojos veo magia. La profundidad de tus pupilas hace que no pueda dejar de mirarte.
Cada día que despierto viendo tu sonrisa, tus ojos cansados, y siento tu cuerpo al lado mío, abrazado a mi cintura, en lo único que puedo pensar es en el tiempo que tardé en darme cuenta que eras vos, que sos vos. Que es tú sonrisa la que me completa. Que son tus ojos los que me despiertan. Que es tú voz la que me da calma.
Tu cuerpo junto al mío, el calor de tu piel. La comodidad de tu ser.
Despertar al lado tuyo se siente tan bien. Me siento acompañada.
Tu sonrisa en la mañana, empiezo los días en calma.
Tu sonrisa por la tarde, brilla el cielo nublado, brillas más que el Sol.
Tu sonrisa por la noche, contamos las estrellas, brillas más que la Luna.
Tus lunares. Recorro cada uno de ellos, siento el latido de tu corazón.
Vuelo, viajo a través del tiempo, nos veo hace meses y nos veo hoy. Nos veo jugando, nos veo lejos, te veo desde lejos, y te veo conmigo hoy. Pasamos por mucho en poco tiempo. Pero, ¿Qué es el tiempo? Las descargas de emociones, la adrenalina, el deseo. La impotencia, el enojo. Los besos, el calor, las miradas intensas, el deseo otra vez. El amor, la compañía, la tranquilidad, el cariño, las risas.
Reír, verte reír. Hacernos reír. Reírnos juntas. Ya había olvidado qué se sentía reír hasta el cansancio, hasta no dar más. Pero a tu lado es todo tan nuevo, tan extraordinario, tan hermoso.
Tengo miedo, siento pánico de perderte. De que vuelvas a estar lejos. Ya no podría soportar que me falten tus ojos, tu sonrisa, tu compañía. Ya sé lo que se siente, sé lo que es verte en brazos que no sean los míos. Sé qué es extrañarte. Pero ahora que sé lo que es tu amor, tus caricias, tus besos sinceros. Encuentro en tus brazos mi lugar. Encuentro en vos aquello que llena el vacío, lo que me vuelve a completar.
Juntaste todas esas piezas que la vida se encargó de desparramar, y estás tratando de juntarlas. Me ayudas a volver a armarme con cada palabra y con cada gesto.
No podría alejarme de vos una vez más, tu ser me salva, me hace sentir viva. Me devuelve la calma, y también me vuelve loca.
Tu amor me da descargas. En tus ojos veo magia. La profundidad de tus pupilas hace que no pueda dejar de mirarte.
Cada día que despierto viendo tu sonrisa, tus ojos cansados, y siento tu cuerpo al lado mío, abrazado a mi cintura, en lo único que puedo pensar es en el tiempo que tardé en darme cuenta que eras vos, que sos vos. Que es tú sonrisa la que me completa. Que son tus ojos los que me despiertan. Que es tú voz la que me da calma.
Tu cuerpo junto al mío, el calor de tu piel. La comodidad de tu ser.
Despertar al lado tuyo se siente tan bien. Me siento acompañada.
Tu sonrisa en la mañana, empiezo los días en calma.
Tu sonrisa por la tarde, brilla el cielo nublado, brillas más que el Sol.
Tu sonrisa por la noche, contamos las estrellas, brillas más que la Luna.
Tus lunares. Recorro cada uno de ellos, siento el latido de tu corazón.
Vuelo, viajo a través del tiempo, nos veo hace meses y nos veo hoy. Nos veo jugando, nos veo lejos, te veo desde lejos, y te veo conmigo hoy. Pasamos por mucho en poco tiempo. Pero, ¿Qué es el tiempo? Las descargas de emociones, la adrenalina, el deseo. La impotencia, el enojo. Los besos, el calor, las miradas intensas, el deseo otra vez. El amor, la compañía, la tranquilidad, el cariño, las risas.
Reír, verte reír. Hacernos reír. Reírnos juntas. Ya había olvidado qué se sentía reír hasta el cansancio, hasta no dar más. Pero a tu lado es todo tan nuevo, tan extraordinario, tan hermoso.
Tengo miedo, siento pánico de perderte. De que vuelvas a estar lejos. Ya no podría soportar que me falten tus ojos, tu sonrisa, tu compañía. Ya sé lo que se siente, sé lo que es verte en brazos que no sean los míos. Sé qué es extrañarte. Pero ahora que sé lo que es tu amor, tus caricias, tus besos sinceros. Encuentro en tus brazos mi lugar. Encuentro en vos aquello que llena el vacío, lo que me vuelve a completar.
Juntaste todas esas piezas que la vida se encargó de desparramar, y estás tratando de juntarlas. Me ayudas a volver a armarme con cada palabra y con cada gesto.
No podría alejarme de vos una vez más, tu ser me salva, me hace sentir viva. Me devuelve la calma, y también me vuelve loca.
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