Te quiero decir muchas cosas, pero todas suenan parecido. Todas suenan a destiempo. O a innecesariedad.
El mensaje que del otro lado no interesa muere sin ser recibido. Entonces no digo nada. Y callo. Porque todo sonaría parecido. Todo lo que yo puedo confesarte te daría lástima.
Y yo no quiero darte lástima.
La mayoría de las cosas ya las sabés. Siempre fuiste muy inteligente. Siempre me conociste bien.
Pero no quiero decir nada, y si lo dije, fue sin querer. Porque no quiero dar lástima. Ni quiero que me digas que no.
Si ya sé que no. De qué me serviría escucharlo de tus labios.
Entonces no me respondas. Porque si yo escuchara que no de tus labios, me miraría al espejo, y sentiría la misma lástima que sé que te da saber que -todavía- te sigo queriendo.
Y yo no me quiero dar lástima. Porque todavía, un poco, me sigo queriendo.
Sol Iannaci.
I want you to come back and carry me home, away from this long lonely nights. I'm reaching for you, are you feeling it too? Does the feeling seem so right? and what would you say if i called on you now? And said that "i can't hold on there's no easy way, it gets harder each day please love me or i'll be gone".
martes, 21 de enero de 2020
lunes, 13 de enero de 2020
Intento hacer volar el famoso globo violeta con el dolor que me provoca tu partida. Pero cada vez que me acerco a la orilla del mar para lanzarlo lejos, y que se pierda en el horizonte, vuelve a mi antes de darme la posibilidad de hacerlo explotar.
Es increible cómo incluso las técnicas más sencillas de meditación dejan de funcionar con el agudo ardor que dejaste en mi pecho cuando decidiste soltar mi mano y dejarme ir.
Es increible cómo incluso las técnicas más sencillas de meditación dejan de funcionar con el agudo ardor que dejaste en mi pecho cuando decidiste soltar mi mano y dejarme ir.
domingo, 12 de enero de 2020
Contame que hiciste cuando sentiste por primera vez que nuestro mundo empezaba a perder luz.
Contame si a vos tambien te resultó amargo el beso después de entender que el único camino para cuidarnos era desconectarnos.
Contame si te dormiste triste esa noche cuando aprendiste que el amor es el cable principal de un quilombo infinito de cortocircuitos y que cuidar la conexión depende de nosotros pero el voltaje se diagrama en universos que no podemos tocar.
Guido Messina.
Contame si a vos tambien te resultó amargo el beso después de entender que el único camino para cuidarnos era desconectarnos.
Contame si te dormiste triste esa noche cuando aprendiste que el amor es el cable principal de un quilombo infinito de cortocircuitos y que cuidar la conexión depende de nosotros pero el voltaje se diagrama en universos que no podemos tocar.
Guido Messina.
viernes, 3 de enero de 2020
Estoy complicando todo.
No estoy segura de qué me pasa hace semanas. De a ratos se lo que quiero y de a ratos me olvido.
Tomo decisiones impulsivas (aries) y me enojo conmigo misma porque sé que están mal (escorpio).
Creo que lo mejor para nosotras es mantenernos lejos, al menos un tiempo. Hasta que pueda tolerar tenerte cerca y no mirarte, y no pensarte, y no querer besarte.
Y a la vez soy tan débil (o fuerte) que me cuesta horrores alejar a una persona que me hace tanto bien y que me da tanta paz.
No quiero que nos lastimemos más de lo que ya lo hicimos. No quiero herirte, no quiero presionarte, quiero que seas libre y siento profundamente que estando cerca arruino todo.
Tampoco quiero convertirme en esa persona que va y viene y que hace que te comas la cabeza y que te acerques y te alejes y te sientas manipulada. No quiero ser él. No quiero ni acercarme a que lo que es conmigo sea lo que fue con él. Y me siento cada vez más cerca y me lleno de temores.
Lo unico que tiene claridad en mi cabeza es que no quiero perderte. Eso y lo que siento cuando estas cerca.
El resto es aire. Aire que da paz, que asfixia, sofoca y tranquiliza al mismo tiempo. El resto es agua, que limpia, que sana, pero también ahoga en profundidades. El resto es tierra, que nutre, alimenta, enfoca pero entierra.
Y el resto es fuego, que me quema por dentro. Bien y mal. Fuego libre y desatado. Fuego ardiente y fuego lento y controlado.
Y vos sos arte. Y es inútil preguntar por qué me generas tanto. Si sos magia. Sos infinitos y galaxias tan cercanas, tan lejanas y tan poderosas. Y yo sigo por ahí flotando en ese enorme espacio, en tu universo de estrellas tan brillantes. Y de repente vos sos la Luna. Y yo estoy colgando y a punto de caer pero no de vos la Luna, sino de incontables estrellas hacia la derecha, o la izquierda. Pero ahí, acá.
Colgando a la deriva y caminando sobre una cuerda floja sin saber qué pasa en el centro de la Luna, detrás de su coraza llena de cicatrices y de palabras calladas. Y mienteas tanto intento. Intento no pensar que mi unica respuesta es dejarme caer, soltarte y olvidar.
Tomo decisiones impulsivas (aries) y me enojo conmigo misma porque sé que están mal (escorpio).
Creo que lo mejor para nosotras es mantenernos lejos, al menos un tiempo. Hasta que pueda tolerar tenerte cerca y no mirarte, y no pensarte, y no querer besarte.
Y a la vez soy tan débil (o fuerte) que me cuesta horrores alejar a una persona que me hace tanto bien y que me da tanta paz.
No quiero que nos lastimemos más de lo que ya lo hicimos. No quiero herirte, no quiero presionarte, quiero que seas libre y siento profundamente que estando cerca arruino todo.
Tampoco quiero convertirme en esa persona que va y viene y que hace que te comas la cabeza y que te acerques y te alejes y te sientas manipulada. No quiero ser él. No quiero ni acercarme a que lo que es conmigo sea lo que fue con él. Y me siento cada vez más cerca y me lleno de temores.
Lo unico que tiene claridad en mi cabeza es que no quiero perderte. Eso y lo que siento cuando estas cerca.
El resto es aire. Aire que da paz, que asfixia, sofoca y tranquiliza al mismo tiempo. El resto es agua, que limpia, que sana, pero también ahoga en profundidades. El resto es tierra, que nutre, alimenta, enfoca pero entierra.
Y el resto es fuego, que me quema por dentro. Bien y mal. Fuego libre y desatado. Fuego ardiente y fuego lento y controlado.
Y vos sos arte. Y es inútil preguntar por qué me generas tanto. Si sos magia. Sos infinitos y galaxias tan cercanas, tan lejanas y tan poderosas. Y yo sigo por ahí flotando en ese enorme espacio, en tu universo de estrellas tan brillantes. Y de repente vos sos la Luna. Y yo estoy colgando y a punto de caer pero no de vos la Luna, sino de incontables estrellas hacia la derecha, o la izquierda. Pero ahí, acá.
Colgando a la deriva y caminando sobre una cuerda floja sin saber qué pasa en el centro de la Luna, detrás de su coraza llena de cicatrices y de palabras calladas. Y mienteas tanto intento. Intento no pensar que mi unica respuesta es dejarme caer, soltarte y olvidar.
martes, 5 de junio de 2018
Cambiaste mi vida entera con tu sonrisa.
Cambiaste todo en mi.
Cambias mi energía.
Cambias mis ganas de vivir la vida.
Cambiaste la forma en que me veo a mi misma.
Cambiaste mi falta de creencia en el amor.
Cambias todo lo que creo que está mal.
Cambias lo que está mal para verme feliz.
Cambiaste el color del día más oscuro,
y cambiaste el color de todos los demás.
Cambias el brillo de la Luna,
lo cambias porque no hay nada que brille más...
...que brille más que vos.
Yo cambié mi corazón por tu sonrisa
y se que lo dejo en buenas manos...
...si estas manos son las tuyas.
Hoy se que sos vos.
Cambiaste eso también,
porque ya no puedo pensar en un mañana
en el que no estés.
miércoles, 4 de abril de 2018
Siento una revolución en el pecho, el pulso se acelera, el alma quiere salir del cuerpo.
Tu amor me da descargas. En tus ojos veo magia. La profundidad de tus pupilas hace que no pueda dejar de mirarte.
Cada día que despierto viendo tu sonrisa, tus ojos cansados, y siento tu cuerpo al lado mío, abrazado a mi cintura, en lo único que puedo pensar es en el tiempo que tardé en darme cuenta que eras vos, que sos vos. Que es tú sonrisa la que me completa. Que son tus ojos los que me despiertan. Que es tú voz la que me da calma.
Tu cuerpo junto al mío, el calor de tu piel. La comodidad de tu ser.
Despertar al lado tuyo se siente tan bien. Me siento acompañada.
Tu sonrisa en la mañana, empiezo los días en calma.
Tu sonrisa por la tarde, brilla el cielo nublado, brillas más que el Sol.
Tu sonrisa por la noche, contamos las estrellas, brillas más que la Luna.
Tus lunares. Recorro cada uno de ellos, siento el latido de tu corazón.
Vuelo, viajo a través del tiempo, nos veo hace meses y nos veo hoy. Nos veo jugando, nos veo lejos, te veo desde lejos, y te veo conmigo hoy. Pasamos por mucho en poco tiempo. Pero, ¿Qué es el tiempo? Las descargas de emociones, la adrenalina, el deseo. La impotencia, el enojo. Los besos, el calor, las miradas intensas, el deseo otra vez. El amor, la compañía, la tranquilidad, el cariño, las risas.
Reír, verte reír. Hacernos reír. Reírnos juntas. Ya había olvidado qué se sentía reír hasta el cansancio, hasta no dar más. Pero a tu lado es todo tan nuevo, tan extraordinario, tan hermoso.
Tengo miedo, siento pánico de perderte. De que vuelvas a estar lejos. Ya no podría soportar que me falten tus ojos, tu sonrisa, tu compañía. Ya sé lo que se siente, sé lo que es verte en brazos que no sean los míos. Sé qué es extrañarte. Pero ahora que sé lo que es tu amor, tus caricias, tus besos sinceros. Encuentro en tus brazos mi lugar. Encuentro en vos aquello que llena el vacío, lo que me vuelve a completar.
Juntaste todas esas piezas que la vida se encargó de desparramar, y estás tratando de juntarlas. Me ayudas a volver a armarme con cada palabra y con cada gesto.
No podría alejarme de vos una vez más, tu ser me salva, me hace sentir viva. Me devuelve la calma, y también me vuelve loca.
Tu amor me da descargas. En tus ojos veo magia. La profundidad de tus pupilas hace que no pueda dejar de mirarte.
Cada día que despierto viendo tu sonrisa, tus ojos cansados, y siento tu cuerpo al lado mío, abrazado a mi cintura, en lo único que puedo pensar es en el tiempo que tardé en darme cuenta que eras vos, que sos vos. Que es tú sonrisa la que me completa. Que son tus ojos los que me despiertan. Que es tú voz la que me da calma.
Tu cuerpo junto al mío, el calor de tu piel. La comodidad de tu ser.
Despertar al lado tuyo se siente tan bien. Me siento acompañada.
Tu sonrisa en la mañana, empiezo los días en calma.
Tu sonrisa por la tarde, brilla el cielo nublado, brillas más que el Sol.
Tu sonrisa por la noche, contamos las estrellas, brillas más que la Luna.
Tus lunares. Recorro cada uno de ellos, siento el latido de tu corazón.
Vuelo, viajo a través del tiempo, nos veo hace meses y nos veo hoy. Nos veo jugando, nos veo lejos, te veo desde lejos, y te veo conmigo hoy. Pasamos por mucho en poco tiempo. Pero, ¿Qué es el tiempo? Las descargas de emociones, la adrenalina, el deseo. La impotencia, el enojo. Los besos, el calor, las miradas intensas, el deseo otra vez. El amor, la compañía, la tranquilidad, el cariño, las risas.
Reír, verte reír. Hacernos reír. Reírnos juntas. Ya había olvidado qué se sentía reír hasta el cansancio, hasta no dar más. Pero a tu lado es todo tan nuevo, tan extraordinario, tan hermoso.
Tengo miedo, siento pánico de perderte. De que vuelvas a estar lejos. Ya no podría soportar que me falten tus ojos, tu sonrisa, tu compañía. Ya sé lo que se siente, sé lo que es verte en brazos que no sean los míos. Sé qué es extrañarte. Pero ahora que sé lo que es tu amor, tus caricias, tus besos sinceros. Encuentro en tus brazos mi lugar. Encuentro en vos aquello que llena el vacío, lo que me vuelve a completar.
Juntaste todas esas piezas que la vida se encargó de desparramar, y estás tratando de juntarlas. Me ayudas a volver a armarme con cada palabra y con cada gesto.
No podría alejarme de vos una vez más, tu ser me salva, me hace sentir viva. Me devuelve la calma, y también me vuelve loca.
domingo, 11 de marzo de 2018
Cuando estás cerca
Te observo detenidamente. Veo tu sonrisa, y la forma en que tu boca se mueve cuando te reís.
Miro tu nariz, tus ojos, cómo ellos se achinan, se sorprenden, cómo ríen con vos. Cómo te delatan. Cómo me demuestran, hablan por vos, hablan a gritos.
Siento tus manos pasar por mi pelo, mi cuello, mis brazos, por todo mi cuerpo. Y puede que estén frías, pero tienen esa calidez que tanto me hace falta. Me acarician el alma, me llenan de tranquilidad. Mis manos rozan tu piel, el tiempo se frena. Estamos vos y yo.
Escucho tu voz, se queda en mi cabeza. Ese dulce sonido que me hace viajar. Podría escucharte hablar horas. Hablar, reír, cantar. Dejarme llevar por la suave melodía que llega a mis oídos.
Beso tus labios. Besas los míos. Me desconecto de la realidad. Despego los pies del suelo, alcanzo la Luna con las manos. Vuelo entre las estrellas, entre las nubes. Y vuelvo a vos. Vuelvo por más.
Miro tu nariz, tus ojos, cómo ellos se achinan, se sorprenden, cómo ríen con vos. Cómo te delatan. Cómo me demuestran, hablan por vos, hablan a gritos.
Siento tus manos pasar por mi pelo, mi cuello, mis brazos, por todo mi cuerpo. Y puede que estén frías, pero tienen esa calidez que tanto me hace falta. Me acarician el alma, me llenan de tranquilidad. Mis manos rozan tu piel, el tiempo se frena. Estamos vos y yo.
Escucho tu voz, se queda en mi cabeza. Ese dulce sonido que me hace viajar. Podría escucharte hablar horas. Hablar, reír, cantar. Dejarme llevar por la suave melodía que llega a mis oídos.
Beso tus labios. Besas los míos. Me desconecto de la realidad. Despego los pies del suelo, alcanzo la Luna con las manos. Vuelo entre las estrellas, entre las nubes. Y vuelvo a vos. Vuelvo por más.
lunes, 26 de febrero de 2018
Aunque
Me gusta el rosa aunque nadie lo crea. Amo la ropa de mujer, aunque casi no tenga. Bailar me encanta, aunque soy de madera. Cantar, aunque mal, es mi vía de descarga. Amo los libros aunque me cuesta agarrar ritmo de lectura. Me gusta demasiado hacer deporte aunque soy muy vaga.
No me gusta escapar de las cosas, aunque en muchas ocasiones termino haciéndolo. Me da desconfianza la gente que no enfrenta lo que siente, aunque a veces caigo en ese laberinto. No me gustan las mentiras, aunque las perdono fácil. No me gusta la cursilería, aunque amo el romanticismo.
Vuelo todo el tiempo en mi cabeza imaginando situaciones, recreando momentos que ya pasaron, haciendo hipótesis de conversaciones, aunque nunca vayan a suceder.
Me encantaría ser más extrovertida con muchos aspectos de mi vida, aunque me mantengo presa de la vergüenza, de la inseguridad, del miedo.
Aprecio mucho los detalles, si alguien hace algo por mí, si me miran diferente, si dicen palabras, tienen gestos o me brindan una caricia, lo recuerdo, lo protejo y lo valoro, aunque a veces no se den cuenta siquiera ellos de lo que pueden sus acciones generar en mí (para bien o para mal).
Soy muy detallista, si algún día dijiste que algo te gustaba, algún chocolate, alguna película, alguna canción, poema, libro, personaje, lo que fuere, probablemente lo recuerde y siempre que tenga la oportunidad trate de demostrarlo, aunque la mayoría nunca lo note.
Me encanta escribir, aunque termino por borrar.
Me gusta expresarme, aunque termino callando.
Me da placer confiar en el tiempo, aunque el tiempo en sí se vaya y me desespere. Y odio sentirme sola, odio el sentimiento de abandono, odio la ansiedad, la desesperación, el pánico, la oscuridad, y cualquier cosa que me haga sentir desprotegida, aunque también (y esto es siempre) amo sentirme cayendo porque sé que voy a volver a juntar fuerzas para levantarme y no hay nada que me llene más que sentirme renacer.
No me gusta escapar de las cosas, aunque en muchas ocasiones termino haciéndolo. Me da desconfianza la gente que no enfrenta lo que siente, aunque a veces caigo en ese laberinto. No me gustan las mentiras, aunque las perdono fácil. No me gusta la cursilería, aunque amo el romanticismo.
Vuelo todo el tiempo en mi cabeza imaginando situaciones, recreando momentos que ya pasaron, haciendo hipótesis de conversaciones, aunque nunca vayan a suceder.
Me encantaría ser más extrovertida con muchos aspectos de mi vida, aunque me mantengo presa de la vergüenza, de la inseguridad, del miedo.
Aprecio mucho los detalles, si alguien hace algo por mí, si me miran diferente, si dicen palabras, tienen gestos o me brindan una caricia, lo recuerdo, lo protejo y lo valoro, aunque a veces no se den cuenta siquiera ellos de lo que pueden sus acciones generar en mí (para bien o para mal).
Soy muy detallista, si algún día dijiste que algo te gustaba, algún chocolate, alguna película, alguna canción, poema, libro, personaje, lo que fuere, probablemente lo recuerde y siempre que tenga la oportunidad trate de demostrarlo, aunque la mayoría nunca lo note.
Me encanta escribir, aunque termino por borrar.
Me gusta expresarme, aunque termino callando.
Me da placer confiar en el tiempo, aunque el tiempo en sí se vaya y me desespere. Y odio sentirme sola, odio el sentimiento de abandono, odio la ansiedad, la desesperación, el pánico, la oscuridad, y cualquier cosa que me haga sentir desprotegida, aunque también (y esto es siempre) amo sentirme cayendo porque sé que voy a volver a juntar fuerzas para levantarme y no hay nada que me llene más que sentirme renacer.
Rocío A. León
sábado, 11 de noviembre de 2017
"Me encanta verla a los ojos y que ella por arte de magia me mire. Me encanta que sonría gracias a mí. Me encanta la forma en que camina, en que se expresa y en que habla. Me encanta cuando se acerca sin necesidad de decirle. Me encanta su manera de decirme cosas sin sentido. Me encantan sus ojos, me encanta su voz. Sinceramente me encanta ella pero decirlo de esa manera, me encanta es tan poco."
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