Vos estabas educandote para dejar de sentir.
Practicando no quererme.
Y yo escribía poesías en un cuaderno.
Bordeaba tu nombre con los dedos.
Buscaba tu letra en las chapitas de las birras.
Me sostenía las manos para no escribirte.
El desencuentro está clarísimo.
La incógnita es quién lo va a lograr primero.
Maru Leone.