"Salté de la cama y me senté ante la mesa encajada en un rincón de mi reducido dormitorio, mientras el océano entonaba su murmullo consolador desde el otro lado de la ventana y la Luna vertía un resplandor iridiscente sobre el papel, escribí....Renuncia al ego, muéstrate tal y como eres y no pierdas de vista lo que te sucede...."